El histórico referente del Trueno Verde habló sobre la actualidad institucional, recordó los momentos difíciles que atravesó el club y destacó el crecimiento deportivo y social de los últimos años. “No quiero volver a vivir aquellos momentos de la quiebra”, aseguró.
Walter “Tati” Berardi es una de las personas que más conoce la historia reciente del Club Atlético San Miguel. Fue jugador, entrenador, protagonista del ascenso al Nacional B de 1997 junto al técnico “Cachín” Blanco y actualmente se desempeña como coordinador de las divisiones inferiores de la institución.
Además, tuvo un rol activo durante la etapa más complicada del club, cuando atravesó la quiebra económica. Desde entonces, trabajó para acompañar el proceso de recuperación y crecimiento del Trueno Verde.
Consultado por Aquí la Noticia por los rumores vinculados a cuestiones dirigenciales y económicas, Berardi destacó la transformación que tuvo la institución en los últimos años y valoró la gestión encabezada por Federico Almada desde 2022.
“Hace 34 años que estoy en el club y, comparando lo que era antes con lo que es ahora, estamos bien. El club está ordenado”, sostuvo.
También destacó especialmente el crecimiento de las inferiores, donde actualmente participan unos 1.500 chicos, y remarcó el desarrollo de las distintas actividades del club.“Hay algunos problemas de organización como en todos lados, pero se trabaja para solucionarlos. Hoy la institución está muy bien”, afirmó.
Un crecimiento sostenido
Berardi también resaltó el aumento de la cantidad de socios y las mejoras en infraestructura que tuvo San Miguel en los últimos años.
“En 2020 teníamos 1.500 socios y ahora hay más de 10 mil. Hubo mucho crecimiento en los deportes de la institución. Antes entrabas a la sede y te daba tristeza entrar, hoy hay mucho movimiento”, explicó.
En ese sentido, mencionó la construcción de canchas sintéticas, la renovación de vestuarios y las mejoras realizadas en distintos sectores del club.
Sobre la situación económica actual, llevó tranquilidad y comparó el presente con los años más difíciles: “Solamente se atrasó la fecha de pago de los sueldos, pero la plata está y en ese sentido estamos bien”.
“Yo viví la quiebra, antes no te pagaban y tenías una familia por detrás. A Federico le dije cuando vino que no quería vivir esos momentos nuevamente. Y por suerte no pasó, van cuatro años y estamos bien”, recordó.
El futuro
Respecto al fútbol profesional, Berardi reconoció que el año pasado existía una expectativa mayor por el plantel conformado y la posibilidad de pelear por el ascenso.
“El año pasado teníamos más esperanza, más figuras. Se hizo el esfuerzo de traer jugadores de primer nivel, pero no se nos dio dentro de la cancha”, señaló.
Por su trayectoria, muchos hinchas imaginan a Berardi como futuro presidente del club. Sobre esa posibilidad, fue cauto: “A mí me encantaría, pero uno tiene que capacitarse para eso. Tengo mi familia y mi trabajo, y ser presidente de un club no es para cualquiera”.
Finalmente, dijo que “cuando el equipo juega de local la cancha se llena. Se hicieron muchas obras, crecieron las actividades y hay mucho movimiento. Hay problemas, como en todos lados, pero se solucionan y hay que seguir trabajando”, concluyó.