El edificio del Centro de Distribución Domiciliaria de Alem y Belgrano evidencia un importante estado de abandono edilicio. Se necesita una intervención urgente para recuperar un inmueble que evidencia una clara falta de mantenimiento.
Quienes diariamente concurren al Correo Argentino de San Miguel se encuentran con una realidad que no pasa desapercibida. El edificio p
resenta un marcado deterioro edilicio, con paredes descascaradas, humedad, ventanas rotas, persianas dañadas y una fachada que refleja años de poco o nada mantenimiento.
Las imágenes del inmueble evidencian el desgaste de una construcción que, más allá de continuar prestando servicios, muestra claras señales del paso del tiempo. La situación genera preocupación entre vecinos y usuarios que consideran necesaria una intervención para poner en valor las instalaciones.
No obstante, quienes concurren habitualmente al lugar destacan que, si bien el estado del edificio es paupérrimo, no lo es así la atención de quienes trabajan allí. En ese sentido, señalan que el personal presenta muy buena predisposición para los clientes.
Cabe destacar que, el Correo Argentino, oficialmente denominado Correo Oficial de la República Argentina S.A., es una empresa pública cuyo único accionista es el Estado Nacional. Desde 2003, la compañía volvió a estar bajo control estatal luego de que el Gobierno nacional rescindiera la concesión que hasta ese momento se encontraba en manos del Grupo Macri.
A más de dos décadas de aquella re estatización, el estado del edificio de San Miguel abre el debate sobre la necesidad de invertir en el mantenimiento de la infraestructura de uno de los servicios públicos más importantes del país. Además, no hay que perder de vista que un edificio en mal estado es un potencial peligro para los trabajadores, los clientes y los transeúntes que pasan por la vereda.