Axel Kicillof quiere mantener el dominio en la provincia luego de ganar las PASO, mientras que Néstor Grindetti y Carolina Piparo se disputan el voto del electorado de la derecha para dar la sorpresa.
¿El caso Insuarralde afecta al espacio de Unión por la Patria? Sí. ¿Será determinante para que pierdan las elecciones en provincia de Buenos Aires? No. Así de contundente y claro es el asunto. Resulta que Kicillof aceptó el error de Insaurralde, lo limpió del Gabinete, dio vuelta la página (aquí no ha pasado nada) y retomó la campaña con la mística que lo llevó a ser elegido en 2019. Trata de caminar toda la provincia y de aparecer en cada obra de envergadura, con la confianza necesaria de saber que va a ganar con la fusta debajo del brazo, por lo menos así lo señalan las encuestas, y es el distrito electoral en el que menos dudas hay.
Kicillof entendió hace un tiempo que el espacio tiene que ir mutando hacia una suerte de post kirchnerismo, donde haya nuevos actores, nuevos libretos para evitar caer siempre en la misma canción. Y él se posiciona en ese aspecto como un posible conductor, con la posibilidad de aspirar a ser candidato a presidente en alguna otra elección. Pero eso es harina de otro costal, ya habrá tiempo para esa discusión.
Por ahora hay que centrarse en lo que viene en pocos días. Según las encuestas, Kicillof lidera la intención de votos con un 38 por ciento, o sea 2 puntos más que en las PASO; mucho más atrás aparecen Néstor Grindetti, de Juntos por el Cambio, con 22.9 por ciento, y Carolina Píparo de La Libertad Avanza con el 21 por ciento.
Es decir que los espacios de derecha acumulan poco más del 40 por ciento de los votos. No obstante, obsérvese que Juntos por el Cambio, que, en las PASO, sumando las pre candidaturas de Grindetti y Diego Santilli, se posicionaba a poco más de 3 puntos de Kicillof hoy quedaría a más de 15 puntos, por lo que no puede retener los sufragios de su propio partido. En el caso de la libertaria también hay una merma en el porcentaje de votos que recibiría ya que en las primarias consiguió el 23.76 por ciento.
Para este relevamiento se debe tener en cuenta a los indecisos que aún suman muchas voluntades. Es del 12.6 por ciento y puede ser clave para inclinar la balanza además de la importancia de la boleta completa: al tramo provincial lo arrastran tanto desde la presidencia como de las intendencias y puede signar la suerte de los distintos candidatos.
En la región
Hablemos ahora de los comicios que se vienen en San Miguel, José C. Paz y Malvinas Argentinas. En el distrito conducido por Jaime Méndez, Juntos por el Cambio, parece tener las cosas en orden. Con unas PASO impecables, donde el espacio político local le sacó más de 20 puntos a Juanjo Castro, de Unión por la Patria (49% a 28%, respectivamente), dejando tercero muy lejos al candidato de La Libertad Avanza, Agustín Puiggiari, que sacó el 16,80%. Aquí, la oposición del PJ se alistó toda detrás de Castro que buscará la heroica, mientras que Méndez se mantiene firme en su campaña basada en la gestión.
José C. Paz sigue siendo un bastión de Mario Ishii ya que las PASO las ganó por más de 15 puntos. Unión por la Patria consiguió superar el 40%, mientras que la sorpresa la dio La Libertad Avanza que se anotó segundo con más del 26% de los votos; allí, Oscar Abadie, que obtuvo 32.913 votos es quien encabeza para la intendencia. En tercer lugar, la interna de Juntos por el Cambio sumó 23 puntos, donde se impuso el larretista Ezequiel Pazos sobre Verónica Fierro. Ishii sabe que tiene todo dado para hacer una elección general en la que gane con más contundencia, es decir volviendo a niveles históricos que supo obtener. Mientras que la oposición tiene la necesidad de mejorar los números para tratar de meter la mayor cantidad de concejales posibles al Concejo Deliberante.
Malvinas Argentinas, por su parte, con un 50 por ciento de los votos en las primarias, Leonardo Nardini está confiado en que va a revalidar su cargo en las generales. Tenemos que tener en cuenta que La Libertad Avanza, con única lista, y Fernando Schachtl como candidato a intendente, es la segunda fuerza 22,62%. Y Juntos por el Cambio sumó 19,74% de los votos, en donde Lucas Aparicio del larretismo se impuso sobre Hugo Oroño. Es decir, que no tiene dudas el oficialismo local que conseguirá el triunfo más allá de la performance del propio Axel Kicillof. Las demás fuerzas de derecha pugnarán por meter ediles en el Concejo.
Finalmente, el caso de Merlo tuvo ganador a Gustavo Menéndez, con el 32 por ciento, dejando a Eduardo Varela, de La Libertad Avanza con el 24% de los votos en segundo lugar. Tercero fue Juntos por el Cambio que cosechó el 22%, donde David Zencich le ganó la interna a Pablo Cocuzza. Aquí el jefe comunal parece que no va a tener problemas en mantener el poder; mientras tanto, los candidatos opositores luchan más por una concejalía que por llegar al poder del propio distrito.