La Casa de Altos Estudios anunció este estado de situación en el marco de los recortes y el brutal ajuste realizado por el gobierno de Javier Milei.
“Queremos ponerle palabras claras a una situación que venimos anticipando desde el mes de enero, cuyas consecuencias ya son perceptibles para muchos y muchas de nosotros y nosotras: la Universidad se encuentra en una situación de Emergencia Presupuestaria que es inédita en su historia”, comenzó diciendo el comunicado de la UNGS en el que se anuncia la emergencia presupuestaria.

Recordemos que se prorrogó el presupuesto de 2023 para 2024, que la inflación ya superó el 50% en lo que va de gestión del gobierno nacional y que estas medidas económicas repercuten directamente en la educación pública. En el caso de la UNGS son casi 21.000 alumnos de 22 carreras de grado entre licenciaturas, profesorados universitarios e ingenierías, cuatro tecnicaturas superiores y 16 posgrados, los que se ven afectados.
“El Gobierno Nacional ha decidido hacer un recorte presupuestario sobre el Sistema Universitario Nacional que no tiene antecedentes. En lo relativo a salarios, tanto de Docentes como de Nodocentes, ha realizado una propuesta de actualización de apenas el 16% sobre los sueldos de enero, en un contexto donde la inflación acumula un 51,3% en apenas dos meses. Además, ha anunciado que no transferirá el Fondo de Incentivo Docente que corresponde a los y las docentes de la escuela secundaria. En paralelo, y lo que resulta especialmente grave para el funcionamiento cotidiano del sistema, ha congelado las transferencias de fondos que sirven para sostener el funcionamiento de la universidad a valores de enero del 2023. Esto significa que en enero y febrero de 2024, la UNGS recibió una partida presupuestaria (que utiliza para sostener becas, servicios públicos, alimentos para las dos escuelas, transporte circular, contratos diversos, insumos de laboratorios, proyectos de investigación, mantenimiento de infraestructura, entre otras cosas) que es igual, nominalmente, a la de enero de 2023; la misma cantidad de pesos que hace 14 meses, con precios que son casi tres veces los que eran entonces”, explicaron.
Y avisaron que si no se actualiza el presupuesto las actividades que venían sosteniendo hasta el momento serán impagables. “Hacemos responsable de este deterioro a las autoridades del Gobierno Nacional”, advirtieron.
En ese sentido, explicaron que la decisión de congelar los fondos a las universidades no puede argumentarse como producto de problemas presupuestarios del Estado Nacional, ni de problemas en la eficiencia en el manejo de los recursos por parte del Sistema Universitario: “Esto significa que no estamos sólo frente a un problema presupuestario. Estamos asistiendo a un ataque frontal al sistema universitario, que se inscribe en una política explícita de destrucción de lo público y de negación de la responsabilidad del Estado Nacional en el sostenimiento de la educación pública en la Argentina·.
Finalmente, pidieron al Gobierno Nacional que cumpla, tal cual lo establece la Ley, “con su responsabilidad indelegable de proveer las condiciones presupuestarias mínimas de financiamiento que permitan el funcionamiento de la Universidad pública en la Argentina”.