«La Conferencia Episcopal Argentina pide priorizar la educación en el debate sobre imputabilidad juvenil»

Buenos Aires — 31 de enero de 2026. En el marco de la memoria de san Juan Bosco, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) difundió un comunicado en el que plantea la necesidad de abordar el debate sobre la baja de la edad de imputabilidad juvenil desde una perspectiva más amplia, centrada en la educación, la prevención y el acompañamiento comunitario.

El documento, firmado por las máximas autoridades del organismo religioso, sostiene que limitar la discusión únicamente al aspecto punitivo “corre el riesgo de simplificar una realidad compleja” que involucra a las familias, las instituciones educativas, los entornos comunitarios y al Estado. Según la CEA, enfocarse solo en la penalización deja en segundo plano las políticas que pueden prevenir situaciones de violencia y contribuir a la inclusión de niños y adolescentes.

El texto reconoce el “dolor desgarrador” de las víctimas y de sus familias, pero advierte que una reforma legal sin considerar dónde serán alojados los menores, qué dispositivos provinciales existen para su atención o qué alternativas reales hay para su reinserción, podría resultar insuficiente. En esa línea, la Iglesia retoma preguntas planteadas previamente por la Pastoral Social acerca de las condiciones del sistema penitenciario y su capacidad para ofrecer soluciones efectivas.

Los obispos reafirmaron la necesidad de avanzar hacia un régimen penal juvenil “humano, integral y abierto a la esperanza”, inspirado en el método preventivo de san Juan Bosco, basado en la cercanía afectiva de los adultos, la educación, el trabajo y la vida comunitaria.

Desde esta perspectiva, la CEA llamó a fortalecer las políticas educativas, los espacios comunitarios y el acompañamiento a las familias, al considerar que estas acciones “construyen futuro” y ayudan a prevenir conflictos antes de que ocurran. El mensaje también remarca la importancia de un Estado presente y de una sociedad que no se resigna a perder a sus jóvenes.

El comunicado concluye destacando que la niñez y la adolescencia deben ser consideradas “tierra sagrada” y pide la intercesión de Don Bosco por los jóvenes más vulnerables del país.

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