El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, aseguró que las elecciones nacionales demandarán en la provincia unos $150.000 millones, frente a los $85.850 millones de los comicios provinciales con boleta tradicional. Criticó el cambio impulsado a nivel nacional por “innecesario y más caro”.
El gobierno de Axel Kicillof cuestionó el nuevo sistema de votación que debutará en las elecciones nacionales del 26 de octubre. Según cifras oficiales, la Boleta Única Papel costará “el doble” que el mecanismo tradicional utilizado en los comicios provinciales anticipados del 7 de septiembre.
“El doble. Lo van a tener que explicar”, advirtió el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, al presentar los números en conferencia de prensa. De acuerdo con los datos difundidos, las elecciones nacionales demandarán en Buenos Aires unos $150.000 millones, mientras que la elección provincial insumió $85.850 millones.
En la provincia de Buenos Aires se votó con la boleta sábana tradicional, una por cada partido político. El 7 de septiembre pasado se destinaron $57.180 millones al convenio con el Correo Argentino, $4381 millones a elementos electorales, $1200 millones a impresión de padrones, $7320 millones para horas extras en juzgados federales, $6120 millones para pago de autoridades de mesa (con $80.000 por autoridad y $120.000 por delegado), $5700 millones para impresión de boletas partidarias y $3950 millones al comando electoral para viáticos y movilidad.
En cambio, para los comicios nacionales la partida total prevista es de $395.133 millones en todo el país. Como la provincia representa alrededor del 40% del padrón, insumirá unos $150.000 millones. El aumento se explica, según Bianco, por el costo de cada boleta (alrededor de un dólar), la capacitación de autoridades de mesa y delegados, la compra de biombos y útiles nuevos, y la logística adicional.
“Estamos demostrando con números muy sencillos que se va a gastar el doble. Fue innecesario el cambio”, afirmó Bianco.
Desde el gobierno bonaerense también manifestaron preocupación por la participación ciudadana. En las legislativas provinciales del 7 de septiembre votaron 8,6 millones de electores sobre un padrón de 14,3 millones, apenas el 61%, un 9% menos que en 2021. Temen que la incertidumbre sobre el nuevo instrumento desaliente aún más el voto.
Hasta el momento, según informó el Ministerio de Gobierno, el escrutinio definitivo avanza con “pocas o nulas denuncias de fraude”.