Transporte, subir cada vez cuesta más

El incremento del precio del colectivo y el tren es una realidad que golpea a los usuarios que necesitan de ellos todos los días para ir a trabajar. La Primera de Grand Bourg, que es la que tiene más recorrido en la región, también incrementó sus precios.

Nuevamente los pasajeros de trenes, colectivos, subtes y premetro tienen que enfrentar un aumento en el transporte público, como viene sucediendo sistemáticamente durante todo el año. En el ex General Sarmiento, que comprende Malvinas Argentinas, San Miguel y José C. Paz, La Primera de Grand Bourg –que es la que más recorrido hace- y las demás líneas de colectivos también aumentaron los precios de acuerdo a la actualización de agosto, lo que corresponde a un gasto superior de los habitantes de esta región.

La inflación no da tregua, los aumentos están a la orden del día en servicios, alimentos, combustibles y, por ende, es de esperar que suban los precios del transporte. Todo ello, por supuesto, es absorbido por el bolsillo de las personas que a diario tienen que soportar los vaivenes de una economía que siempre aparece con alguna sorpresa.

Desde el 1 de agosto, por ejemplo, el precio del boleto de colectivo en el AMBA pasó a costar el mínimo (para tramos de hasta 3 km) 52,96 pesos, cuando hasta el 31 de julio valía 50,06. El máximo de recorrido hoy vale 72,61 cuando hasta el mes pasado se desembolsaba 68,63 pesos.

Este es un nuevo golpe a las finanzas domésticas, en un contexto inflacionario que no acompaña en absoluto la vida cotidiana de los trabajadores formales y los informales que se ganan el mango a diario.

Recordemos que, desde que comenzó el año, el boleto mínimo en el AMBA pasó de 25,20 a los 35 pesos; luego tuvo más incrementos hasta llegar a los 52,96 pesos que tenemos hoy día. Es decir, que en ocho meses la suba fue de más del 100 por ciento.

Se trata de la sexta suba que el Gobierno aplica en el sector en lo que va del año, y consiste de una fórmula de actualización mensual. Los precios de los boletos de estos medios de transporte se ajustan sobre la base del índice de inflación del Gran Buenos Aires que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que en junio fue del 5,8 por ciento, y sobre ese porcentual se actualiza el valor de los pasajes del transporte público.

Cabe aclarar que el valor del saldo negativo que tienen las tarjetas SUBE alcanza, ahora, los $211,84 y permite el pago de cuatro boletos mínimos.

Esta escalada sin fin de los precios –en este caso del transporte- pone entre las cuerdas a los usuarios que no tienen más opción que tomar de todos modos el colectivo y tal vez el tren para poder llegar a sus trabajos. Pensemos en una persona que vive en los márgenes de José C. Paz, por ejemplo, y tiene su trabajo en capital, es probable que tome dos o tres colectivos y un tren para llegar a destino, es decir que como mínimo tiene más de 400 pesos por día para ir a su trabajo y volver a su casa. Si trabaja seis días a la semana equivale a más de 9600 pesos por mes en transporte que, en un sueldo mínimo promedio como los que se manejan en el país, suele ser una cifra altísima pero que si eso se expresa en alimentos u otras cuestiones representa poco dinero en verdad.

La situación es realmente crítica para los usuarios, aunque también es entendible que las empresas tienen que tener un margen de ganancia para poder seguir funcionando y brindando un servicio –aunque paupérrimo, en muchos casos- a las personas.

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