El fenómeno climático mantiene en alerta a los especialistas, que siguen de cerca su evolución y analizan cómo podría modificar las lluvias y temperaturas en distintas regiones del país.
El clima en Argentina podría entrar en una etapa de cambios importantes durante los próximos meses. El fenómeno «El Niño» muestra señales de intensificación en el océano Pacífico y especialistas advierten por los eventos extremos que podrían impactar en la región.
El último informe de la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó que la fase cálida del fenómeno continuará durante los próximos meses y que su influencia podría extenderse hasta comienzos del otoño de 2027 en Argentina.
Ahora, el organismo puso el foco en el calentamiento del océano Pacífico: según sus últimos datos, la temperatura de la zona central está 1,8 °C por encima de lo normal, un registro que acerca al fenómeno al umbral de un «El Niño» muy fuerte.
Ante este escenario, los especialistas siguen de cerca cómo evoluciona el fenómeno y cuáles podrían ser sus consecuencias sobre el clima de Argentina y otros países de Sudamérica.
El dato del Pacífico que genera preocupación
La región del océano Pacífico identificada como Niño 3.4 registró una anomalía de temperatura de 1,8 °C, según los últimos datos de la NOAA. El valor se encuentra cerca de los 2 °C que se utilizan como referencia para identificar un episodio de «El Niño» más intenso de lo normal.
El calentamiento también se extiende por debajo de la superficie. Los especialistas detectaron temperaturas superiores a las habituales durante los primeros 300 metros del océano, mientras que algunas zonas de la denominada «burbuja
de agua cálida» presentaron anomalías de hasta 2,6 °C.
Por qué «El Niño» podría ganar intensidad
Uno de los factores que podría favorecer un mayor calentamiento es la Oscilación Madden-Julian, un fenómeno atmosférico que interviene en el intercambio de energía entre el océano y la atmósfera.
Si esta dinámica se mantiene, la temperatura del Pacífico podría acercarse o incluso superar los 2 °C por encima de los valores normales. De concretarse, «El Niño» alcanzaría una intensidad mayor y sus efectos sobre el clima podrían hacerse más notorios.
Qué efectos podría tener «El Niño» en Argentina
La influencia del fenómeno no sería igual en todo el país. En el Litoral, el noreste argentino y parte de la región pampeana, el evento suele estar asociado con un aumento de las precipitaciones.
Esto puede traducirse en lluvias abundantes, tormentas fuertes, anegamientos e inundaciones, aunque la intensidad y frecuencia de estos eventos dependerán de otros factores meteorológicos.
En la Patagonia, en cambio, la relación es menos directa. El fenómeno puede modificar la circulación atmosférica y alterar la distribución de las lluvias y las temperaturas, pero no significa que cada episodio de frío, lluvia o nieve que ocurra en la región sea consecuencia de «El Niño».
La propia NOAA advierte que la respuesta del clima ante este fenómeno varía según la zona y depende también de la interacción con otros patrones de la atmósfera.
Los especialistas siguen de cerca la evolución
Los próximos meses serán importantes para determinar hasta qué nivel llegará la intensidad de «El Niño» y qué consecuencias podría tener en Argentina y el resto de Sudamérica.
La NOAA viene siguiendo la evolución del fenómeno y señala que su desarrollo todavía depende de factores como el comportamiento de los vientos y la relación entre el océano y la atmósfera.
Por eso, el monitoreo continuará concentrado en la temperatura del Pacífico, los vientos, la circulación atmosférica y las precipitaciones.
Todos los indicadores mencionados permitirán establecer con mayor precisión cómo podría comportarse «El Niño» y cuál sería su verdadero impacto en la región.