Sin pelos en la lengua contra Santilli y Ritondo

“Se pueden importar candidatos, pero después no sienten la provincia”, afirmó el senador provincial que tiene intenciones de ser pre candidato a gobernador para 2023.Ya es sabido desde hace mucho tiempo que Joaquín de la Torre, ex intendente de San Miguel y actual senador provincial de Juntos tiene serias intenciones de ser pre candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, y basa su argumento en que es una persona que tiene gestión, que conoce el territorio y que tiene vínculos con intendentes y dirigentes de la misma.

Por eso no comulga con la idea de que foráneos al distrito electoral más gran del país quieran probarse el traje de mandamás. «El próximo candidato debe ser oriundo porque no se puede sentir ni amar aquello que no se conoce», reflexiona.

De la Torre estuvo en Mar del Plata y en diálogo con La Capital habló de todo en una entrevista. Aquí rememoramos los conceptos más importantes.Consultado sobre cómo se hace para crecer, luego de haber participado en el primer panel de la Pastoral Social «Crecimiento con inclusión», el legislador explicó: «La Argentina necesita restaurar dos puentes. La educación y las condiciones para generar trabajo.

Los últimos años la Argentina ha destruido su sistema educativo, un sistema perverso es dejar de medir, dejar de tomar examen, dejar de calificar, dejar de intentar mejorar con la excusa de que estábamos discriminando a aquellos que no aprobaban.

Entonces, terminamos teniendo chicos que no terminan el colegio porque no tienen el incentivo, chicos que cuando terminan no tienen el conocimiento, tal como vemos ahora en los exámenes. Tenemos que volver a recrear el sistema educativo y revincularlo con el trabajo. El segundo puente es generar condiciones para que aquellos que pueden dar trabajo den trabajo. Y en esto, claramente, las empresas medianas y pequeñas y los comercios son los mayores dadores de trabajo. Entonces, debemos reconstruir y repasar si las condiciones que tienen los más grandes deben ser usadas por los más chicos en el tema de dar trabajo».

¿Cómo es la convivencia en el Senado bonaerense cuando están 23 a 23 en votos?Las herramientas para reconstruir el mundo del trabajo pasan por los acuerdos, pero tienen que ser acuerdos de cara a la gente y no de espalda a la gente. Desgraciadamente, la política en los últimos años no está acostumbrada a construir escenarios para tener mayor cantidad de diálogo. Si nosotros no volvemos a entender que la política es primero convicción y después diálogo, nunca vamos a recrear las condiciones para que en la Argentina haya crecimiento. Aquellos que tienen que tomar decisiones de inversión, que son las que generan crecimiento, necesitan reglas de juego. Y para que haya reglas de juego necesitan saber que tanto oficialismo u oposición, según les toque en su momento, no van a modificar las reglas de los anteriores porque hay un acuerdo previo.Luego explicó que por uno de esos acuerdos de espaldas a la gente es que renunció a la vicepresidencia segunda de la Legislatura bonaerense: «Sí. Renuncié porque entendí que eso no era una decisión política que favoreciera al espacio al que nosotros representamos, a la gente que nosotros representamos. La gente a la que representamos aspira a que volvamos al gobierno. Nosotros tenemos que mostrar esa aspiración de volver al gobierno».

En ese sentido, agregó que volver a ser gobierno «es una decisión de la gente y no me gusta ponerme en ese lugar. Pero si nosotros trabajamos sobre todo en tres cosas -qué vamos a hacer, cómo lo vamos a hacer y cuándo lo haremos-, vamos a hacer un buen gobierno».Luego, habló sobre su vocación de ser gobernador bonaerense: «Lo he dicho más de una vez, pero creo que este no es el momento de hablar de candidaturas ni de la política electoral. Es el momento de trabajar en la propuesta».

Finalmente, comentó que luego de que ganaron las elecciones legislativas el año pasado, tras lo cual en el frente electoral afloraron las internas, dijo eso se debe a que «muchas veces los que toman decisiones no tienen capacidad de escucha. La capacidad de escucha tiene que ver con una cosa que venimos planteando, que es que a la provincia hay que conocerla, sentirla y amarla. No se puede sentir ni amar aquello que no se conoce. La Provincia tiene una forma de funcionar, de vivir, que es distinta a la Ciudad de Buenos Aires. Podés importar candidatos y ganar elecciones, pero después ni la sienten ni la viven ni la aman como se necesita para conducirla».

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