Con una nueva valorización del Partido Justicialista local, el oficialismo y la oposición entraron en una lucha que va más allá de los comicios de marzo. Ser candidato a intendente es lo que está en juego.
El año había retomado una marcada grieta que se había dado entre el presidente del PJ local, Juanjo Castro y el anterior titular, Humberto Fernández. Prometía más capítulos, pero se pinchó cuando desde la oposición comenzaron a tener reuniones para tratar de llegar a una lista de unidad que pueda hacerle frente a Castro.
Con los comicios internos programados para el 27 de marzo, donde estarán habilitados para concurrir a votar unos 27 mil afiliados, aproximadamente, las aguas parecen calmarse y empieza a verse un camino bifurcado.
Por un lado, vemos a Juanjo Castro desde el oficialismo, con muchos contactos con dirigentes, gremialistas, funcionarios e intendentes de la provincia de Buenos Aires. En más de una oportunidad estuvo acompañado por el merlense, Gustavo Menéndez (ex Pte. del PJ nacional), o sindicalistas de peso, como Octavio Arguello, secretario general de la CGT Regional San Martín.
Él siente que es su tiempo, que ya se cansó de estar a la sombra de Franco La Porta en cada elección ejecutiva en el distrito, por eso ya anunció hace rato públicamente que quiere ser candidato a intendente de San Miguel. De hecho, considera que los votos que consiguió en las generales de 2021, son un capital suficiente para ser considerado como candidato número 1 del Frente de Todos en 2023. No obstante, sabe que manteniendo el poder en el PJ local sería mucho más difícil que le quieran ir a disputar una interna el año que viene.
Por otro lado, la oposición busca desterrarlo de la conducción y por eso buscó aliarse entre varios sectores. Para ello, hubo dos reuniones en la sede del sindicato de la carne SOFECA, el cual conduce Alfredo Bruno, uno de los impulsores de las mismas. El resultado de ello fue elegir como candidata número uno de la lista a Stella Maris Vuillermet, una dirigente que, sostienen, tiene vasta trayectoria en la política local.
Evidentemente, también se quiere dar un golpe de efecto y aprovechar el avance de las mujeres en las posiciones de poder (aunque alguno se confunda y piense que por ser mujer va a hacer todo bien, dando a entender que ahora se hace todo mal en el PJ) En segundo lugar de la lista irá Daniel Orqueda, otro dirigente de peso en la política local. Esto, además, implica que se correrían del lugar más relevante de la lista dirigentes históricos como Humberto Fernández o Franco La Porta.
De este lado de la vereda ven con ansias estos comicios y se mantienen firmes en su objetivo, incluso cuando Castro tiene el apoyo de «La Cámpora», agrupación que conduce Máximo Kirchner, y que hace unos días tuvo una reunión del Consejo del Partido con los consejeros, como presidente de esa entidad bonaerense, para pedir que se logren listas de unidad en todos los distritos. Como se puede observar, San Miguel va a ser la excepción, ya que lo importante ahora no es el futuro del PJ local sino la posibilidad de estar mejor parados a la hora de negociar las listas de 2023, cuando lo que esté en juego sea todo el distrito y no solo un pedacito de ello.