El nuevo secretario de Salud de la municipalidad busca fortalecer el sistema sanitario local mientras construye su imagen política en el distrito y más allá.
La reciente designación de Pablo De La Torre como secretario de Salud de San Isidro ha generado un importante impacto político en la región. A través de esta movida, el intendente Ramón Lanús no solo incorporó a un funcionario con gran peso político, sino que también permitió al «delatorrismo» ganar terreno en un distrito distinto a San Miguel, su tierra natal.
De La Torre, quien es conocido como pediatra en San Miguel, inició su gestión con un enfoque claro: mejorar el sistema sanitario del municipio, con el emblemático Hospital Melchor Pose como pilar central de la estrategia. Pero, además de su trabajo en el área de salud, el nuevo secretario también está comprometido en la construcción de su imagen política, buscando recuperar terreno tras su salida del Ministerio de Capital Humano, lo que había afectado su proyección provincial.
En busca de fortalecer su perfil, De La Torre se reunió recientemente con dos figuras de gran renombre en el ámbito de la salud: Daniel López Rosetti y Alberto Cormillot. Estos encuentros no solo permiten al flamante secretario de salud aprovechar el prestigio de los profesionales, sino también generar un mayor impacto mediático y político en la región.
A través de sus redes sociales, De La Torre compartió detalles de los encuentros, destacando su reunión con el Dr. Daniel López Rosetti para organizar actividades del Servicio de Medicina del Estrés del Hospital Central de San Isidro, que incluye programas como el Manejo del Estrés (PROMES) y el Programa Nacional de Meditación en Colegios. Además, el secretario de salud también comunicó su reunión con Cormillot, otro referente del ámbito sanitario.
Con estos movimientos, Pablo De La Torre no solo afianza su rol en San Isidro, sino que también se proyecta como un líder en la salud y la política de la provincia.