Con el nuevo rol del paceño, el gobernador Axel Kicillof se quedó sin la posibilidad de imponer a su propio candidato que, no obstante, ocupara la vicepresidencia segunda.
El Senado de la provincia de Buenos Aires redefinió sus cargos y el intendente de José C. Paz (en uso de licencia), Mario Ishii, fue designado vicepresidente primero de la Cámara alta, el cargo más importante en la disputa del oficialismo.

Esta decisión dejó expuesto al gobernador Axel Kicillof, que no consiguió imponer a su candidata, la senadora Ayelén Durán, referente del Movimiento Derecho al Futuro. La legisladora finalmente ocupó la vicepresidencia segunda, un escalón por debajo del lugar que pretendía el mandatario paceño. Desde el entorno del gobernador admitieron que nunca hubo acuerdo real con los distintos sectores del peronismo como para imponer a su candidata.
Cabe destacar que la jornada legislativa fue extensa y estuvo a punto de fracasar. La sesión prevista para la tarde se interrumpió ante la falta de consensos y pasó a un cuarto intermedio sin horario definido. Recién sobre el filo de la medianoche comenzó formalmente el tratamiento que terminó consagrando a Ishii en la estratégica vicepresidencia primera.
De esta manera, la primera sección electoral vuelve a tener un peso específico en el mapa político de la legislatura. Recordemos que anteriormente, el que ocupaba el lugar que hoy pertenece a Ishii era el malvinense Luís Vivona, quien en varias oportunidades ofició de presidente de la Cámara de Senadores cuando Verónica Magario se ausentaba por motivos referidos a la campaña electoral. Ahora, el paceño también tendrá la posibilidad de encabezar las sesiones cuando la referente de La Matanza no se haga presente.
Es decir, entonces, que la presidencia de la Cámara continuará en manos de la vicegobernadora Verónica Magario, mientras que la jefatura del bloque peronista quedó para el ex ministro de Seguridad Sergio Berni. En la vicepresidencia tercera asumió el libertario Gonzalo Cabezas, sumando representación de La Libertad Avanza.
De acuerdo a lo sucedido, se desprende que la figura de Ishii emergió como articulador central en una interna que llevaba meses latente. El jefe comunal activó lo que denominó la “operación Néstor Vive”, una consigna que remite a su histórica cercanía con el ex presidente Néstor Kirchner y que funcionó como mensaje político hacia dentro del peronismo bonaerense. Su designación no solo refuerza su peso territorial, sino que lo ubica en una posición institucional de alta relevancia de cara a la apertura de sesiones ordinarias del próximo 2 de marzo.
Así, la nueva configuración del Senado refleja un equilibrio delicado dentro del oficialismo provincial. Kicillof conserva espacios, pero no tiene la mayoritaria en el ámbito legislativo. En ese tablero, Mario Ishii aparece ahora como pieza clave para garantizar gobernabilidad en la provincia más importante del país.