Elegir por el futuro, a los 89 años de edad

Es el caso de María Isabel Salinas que el domingo fue a votar con entusiasmo, luego de una vida marcada por la persecución de la dictadura chilena que hizo que emigre al país en 1973.

Hay varias historias que se viven en cada elección y todas son dignas de contar. Ellas demuestran un sentimiento muy pleno de pasión por la vida democrática, de la participación ciudadana y las ganas de mirar hacia adelante más allá de los años que uno lleve encima.

Era la mañana del domingo 22 de octubre de 2023 y María Isabel Salinas despertó en la cama, en su casa de San Miguel. Se levantó, se vistió y mientras tomada el desayuno se percató de que toda su familia ya había ido a votar bien temprano. Sorprendida dijo “¿por qué no me llevaron a mí también”. Entonces le explicaron que por ley no era obligatorio para ella tener que ir a votar. Sin embargo, nadie esperó que les responda como lo hizo, pidiendo ir a poner su voto porque estaba entusiasmada con la posibilidad de poder elegir.

Ante el pedido de María, la familia no pudo negarse y le ofrecieron llevarla a votar después de almorzar. Así que culminaron de comer y enseguida se alistó para ir al colegio, ya no quería esperar más.

Llegó al establecimiento a la escuela ES Nº 1 de la Ciudad Santa María, presentó su DNI, le dieron el sobre y María entró al cuarto obscuro; luego abrió la puerta del aula y en el momento de poner el sobre dentro de la urna recibió el aplauso de los fiscales, las autoridades de mesa y los presentes por la voluntad de haber participado del comicio demostrando lo que significa la democracia para ella.

María llegó a la Argentina en 1973, luego de que la Dictadura Militar de Augusto Pinochet que derrocó a Salvador Allende –entonces presidente constitucional de Chile- marcara el comienzo de la persecución política partidaria; en ese contexto, junto a su familia, tuvo que abandonar su país natal exiliada por temor a perder la vida.

En nuestro país fue recibida, logró tener su ciudadanía y decidió completar su vida en estas tierras. Con el retorno de la democracia en el país trasandino, algunos de sus familiares volvieron a Chile, pero ella se quedó. La Dictadura Cívico – Militar implementada en 1976 en Argentina hizo que rememore todo lo que había vivido 3 años antes.

Estos acontecimientos históricos la marcaron para siempre en su vida, por eso, hoy, a sus 89 años, decide seguir mirando hacia el futuro defendiendo la democracia, por lo que le queda, pero también para dejarle un país mejor a sus hijos, nietos y bisnietos.

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