El PJ bonaerense entra a definirse rumbo a la renovación de autoridades

A dos meses de la elección interna acelera su reorganización. La depuración de padrones, los plazos electorales y la disputa por la conducción del partido marcan un proceso de desgaste.

El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires avanza hacia la renovación de sus autoridades, prevista para el 15 de marzo. Por ello, la Junta Electoral partidaria resolvió solicitar a la Justicia Federal con competencia electoral la depuración de los padrones de afiliados, estableciendo como criterio inamovible que solo puedan votar quienes cuenten con al menos 180 días de antigüedad. De este modo, quedarán excluidas las afiliaciones posteriores al 17 de septiembre de 2025. Los padrones serán exhibidos entre el 22 y el 27 de enero, en un intento por garantizar transparencia y previsibilidad en un proceso atravesado por fuertes tensiones políticas.

Cabe recordar que la Junta Electoral está integrada por 13 consejeros que representan a los distintos sectores del peronismo bonaerense: ocho vinculados al kirchnerismo y cinco al espacio que responde al gobernador Axel Kicillof. Las decisiones requieren el aval de dos tercios del cuerpo, lo que obliga a un delicado equilibrio entre las partes y convierte a la negociación en una condición permanente para avanzar. En este esquema, el intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, ocupa un rol central como presidente de la Junta: es quien conduce el órgano que fija las reglas del proceso interno y debe garantizar que la competencia se desarrolle con legitimidad, reglas claras y sin ventajas indebidas. Su función resulta estratégica en un momento donde cada definición técnica tiene impacto político directo.

De esta manera el PJ se encamina a encontrar un sucesor de Máximo Kirchner. Axel Kicillof busca que el partido se alinee con su gestión y su proyección presidencial hacia 2027, promoviendo nombres como los de Verónica Magario, Julio Alak o Gabriel Katopodis. Del otro lado, el kirchnerismo intenta conservar el control del sello partidario, mientras emergen figuras como Federico Otermín, Mariel Fernández y el propio Nardini entre quienes piden pista.

Con los plazos en marcha – el 3 de febrero vence el período para presentar avales y el 8 el de candidaturas -, el PJ se define en si habrá una lista de unidad o una interna abierta. En ese tránsito, el partido enfrenta el desafío de ordenar su vida democrática sin que las diferencias se hagan más profundas.

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