La ex salita Mattaldi celebró una década de vida como nosocomio mientras que La Reserva Natural Urbana El Corredor sopló 9 velitas.
El Hospital San Miguel Arcángel, ubicado en Mattaldi, celebró su décimo aniversario desde su inauguración. Se trata de uno de los tres hospitales municipales del distrito, construido durante la gestión de Joaquín de la Torre sobre el histórico centro de salud barrial conocido como “la salita”, que funcionó durante décadas en la zona.
Hoy, el hospital cuenta con una guardia de emergencias activa las 24 horas, dos quirófanos para cirugías ambulatorias, una base del SAME y 50 camas disponibles – 20 destinadas a terapia intensiva y 30 a clínica médica. Entre sus servicios destacados se encuentran un centro oncológico, torre de endoscopia, diagnóstico por imágenes, ecografía y eco doppler cardíaco, mamografía y rayos, entre otros.

Además de su rol asistencial, el San Miguel Arcángel cumple una función clave como hospital – escuela. Allí realizan prácticas estudiantes de la Universidad Austral, que se especializan en clínica médica, y alumnos de la Escuela de Enfermería Municipal. De esta manera, no solo brinda atención a la comunidad, sino que también forma a los futuros profesionales de la salud.
Tras una década de servicio, el hospital se consolidó como un pilar del sistema sanitario local, ampliando el acceso a la salud y reforzando el vínculo entre la formación académica y la atención médica de calidad.
9 años de La Reserva
La Reserva Natural Urbana El Corredor, ubicada en Tte. Ibáñez 2200, Bella Vista, celebró su noveno aniversario con una jornada especial que incluyó la plantación de nuevos ejemplares junto a distintas escuelas del distrito.
Como parte de los festejos, el próximo domingo 5 de octubre se realizará una actividad abierta a vecinos y visitantes, de 15 a 19 horas, con visitas guiadas, más plantaciones y un safari de exploración de insectos. La propuesta apunta a reforzar el contacto con la naturaleza y destacar el valor de este pulmón verde de San Miguel.
Desde su creación, El Corredor se consolidó como un espacio de conservación y educación ambiental, promoviendo el cuidado de la biodiversidad local y ofreciendo un entorno de recreación y aprendizaje para toda la comunidad.