Malvinas no se discute: El gesto argentino que incomodó al Parlamento francés

El embajador argentino en Francia frenó su exposición oficial hasta que se tapó un mapa que mostraba a las Islas Malvinas como territorio británico. El episodio se volvió viral y reavivó el reclamo de soberanía en un escenario diplomático clave.

Durante una exposición en la Asamblea Nacional, el embajador argentino Ian Sielecki se negó a hablar frente a un mapa que mostraba a las Islas Malvinas como parte del Reino Unido y pidió que fuera cubierto.

La escena ocurrió en el marco de una invitación formal de la Comisión de Relaciones Exteriores del Parlamento francés, donde Sielecki debía exponer sobre la relación bilateral entre ambos países. Todo transcurría con normalidad hasta que el diplomático tomó la palabra y señaló el “pequeño inconveniente” que, según aclaró de inmediato, era en realidad “un gran problema” para la Argentina.

“No puedo, como representante del Estado argentino, hablar libremente ante un mapa que legitima una vulneración a nuestra soberanía”, sostuvo. Y fue más allá: explicó que hacerlo equivaldría a aceptar una violación del derecho internacional y una agresión directa a la dignidad nacional.

Desde la presidencia de la comisión intentaron relativizar el conflicto, señalando que se trataba de un territorio en disputa. Pero Sielecki insistió. Remarcó que las islas estaban claramente identificadas como británicas y trazó una comparación directa: “Sería como invitar al embajador de Ucrania a hablar frente a un mapa donde Crimea figure como parte legítima de Rusia”.

La tensión se resolvió con una solución improvisada: una nota adhesiva amarilla tapó la zona del mapa en cuestión. Recién entonces, el embajador continuó su exposición sobre los vínculos políticos y comerciales entre Argentina y Francia.

El episodio no tardó en viralizarse. El propio Sielecki lo contó en sus redes sociales y defendió su postura con una frase que rápidamente se replicó: “Son argentinas. Lo defendemos siempre y en todos lados. Cualquier argentino de bien hubiese hecho lo mismo”. Según explicó, fue parte del mandato que recibió del presidente Javier Milei al asumir su cargo diplomático.

Lo llamativo es que el gesto trascendió alineamientos políticos. Incluso dirigentes críticos del gobierno nacional, como Juan Grabois, destacaron la actitud del embajador, entendiendo que la causa Malvinas sigue siendo uno de los pocos consensos transversales de la política argentina. Más allá del impacto mediático, el episodio dejó al descubierto un punto sensible en la diplomacia internacional: cómo se representan los territorios en disputa y qué mensajes simbólicos se transmiten, incluso de manera involuntaria. En un contexto global atravesado por conflictos territoriales y guerras abiertas, el reclamo argentino volvió a colarse en una escena inesperada.

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