La grieta llegó a los festejos del Trueno Verde

En el centenario del Club Atlético San Miguel quedó en evidencia que las cuestiones ideológicas están a la orden del día, con dos celebraciones en cada distrito y en días distintos.Así es este país que desde hace unas décadas viene dando muestras de que los argentinos no nos podemos poner de acuerdo, si quiera, en quién es mejor, si Diego Maradona o Lionel Messi. Imposible. Y, para peor, si no estamos de acuerdo con lo que dice la otra persona, es casi una “obligación” defenestrarla y descalificarla.

La maldita grieta que comenzó con la política se filtró como agua entre las rocas. Casi en todo lo cotidiano que implique una postura se ve afectado por la ideología. O se está de un lado o se está del otro, y ponerse en el medio es “para cobardes”.En fin, eso fue lo que quedó demostrado en el aniversario del centenario del Club Atlético San Miguel. Esta es una institución que nació en 1922, en la época del distrito (ya extinto) de General Sarmiento, que abarcaba tanto San Miguel como Los Polvorines.

Con los años, el Trueno Verde concretó su sede social en la calle Ángel D’edlía, en San Miguel, ciudad cabecera de General Sarmiento (hoy del partido homónimo), pero su estadio de fútbol se realizó en Los Polvorines, hoy ciudad cabecera del partido de Malvinas Argentinas. Como sabemos estos dos distritos están gobernados por distintos partidos políticos. En el sanmiguelino Juntos, con Joaquín de la Torre y Jaime Méndez a la cabeza, en el malvinense lo hace el Frente de Todos con Leonardo Nardini, Luís Vivona y Noelia Correa como caras visibles.

El 7 de agosto, que fue el cumpleaños del Club, lamentablemente, no fue una fecha que haya podido lograr la unidad entre estos dos distritos. Así fue que, tras no conseguir hacer un festejo único la institución se tuvo que repartir y la gente también. Por un lado, en Malvinas Argentinas se abrió el Complejo Olímpico para que las familias puedan ver el desfile y el show que se hizo en el marco de los festejos.

Por el otro, en San Miguel se hizo también un desfile, desde la plaza central hasta la sede social, de todas las actividades que ofrece el club. Un par de días después también se ofreció una cena en la misma sede, donde hubo reconocimientos a figuras históricas.Fue una pena que una institución tan representativa para la región y para la gente haya quedado en el medio de una disputa ideológica, de una grieta que lo va arrasando todo a su paso. Que no se haya podido organizar un acto único donde confluya toda la familia del Trueno Verde.

Un aniversario es un momento para estar unidos y más cuando tres días antes de la fecha anuncian que el club ha levantado su deuda y que lo aproxima cada vez más al proceso de normalización que se merece, luego de que prácticamente la vaciaron.

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