Un invierno a puro virus en Buenos Aires

En las últimas semanas las guardias se llenaron de casos similares. Se trata de una epidemia de gripe A. Cómo tratar los síntomas y qué cuidados implementar para evitar el contagio

Con el frío comienza una nueva temporada de gripe y la amplitud térmica que han tenido algunas provincias propicia la propagación del virus de forma más rápida entre las personas.
La gripe A o virus H1N1 fue detectado por primera vez en el año 2009 y rápidamente se expandió a nivel mundial, causando una pandemia. Si bien al principio se pensaba que el virus pasaba de cerdos a humanos, con el tiempo se comprobó que tiene componentes genéticos de cepas de influenza humana, aviar y porcina.
En ese marco, los síntomas que se deben tener en cuenta de la gripe A son similares a la gripe estacional, y son los siguientes: fiebre mayor a 38°, tos, congestión nasal, dolor de garganta, dolor de cabeza, dolor muscular y malestar generalizado.
Por otra parte, en cuanto a la prevención, los especialistas recomiendan: la vacunación anual, mantener una buena higiene de manos, evitar el contacto cercano con personas enfermas y cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar.
Es importante señalar que la aplicación de la vacuna reduce las complicaciones, hospitalizaciones, secuelas y fallecimiento causadas por el virus de la influenza. Asimismo, como toda enfermedad tiene su grupo de riesgo, a saber:
-Personas puérperas: hasta el egreso de la maternidad –máximo 10 días-, si no recibiera la vacuna durante el embarazo.
-Personas entre los 2 y 64 años que tengan factores de riesgo, quienes deberán presentar documentación que acredite la existencia de enfermedades preexistentes incluidas entre los factores de riesgo.
-Factores de riesgo: obesidad, diabetes, enfermedades respiratorias, enfermedades cardíacas, inmunodeficiencias congénitas o adquiridas, pacientes oncohematológicos, trasplantados o personas con insuficiencia renal crónica en diálisis.
-Personas con retraso madurativo grave en menores de 18 años de edad, síndromes genéticos, enfermedades neuromusculares con compromiso respiratorio y malformaciones congénitas graves
-Personas con tratamiento crónico con ácido acetilsalicílico en menores de 18 años, convivientes de personas con enfermedad oncohematológica y convivientes de recién nacidos prematuros menores de 1.500 g.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *