Miles de infectados equivalen a responsabilidades compartidas

En los tres municipios de la región, sumando Merlo, se superan los 5 mil casos en cada uno. ¿Cuánta responsabilidad tienen los ciudadanos y los Estados?

José C. Paz, San Miguel, Malvinas Argentinas y Merlo superan los 5 mil infectados por distrito. Siguiendo con los números que se vienen manejando en el AMBA –que ya se cuentan en 10 mil casos diarios por lo general- las cuatro comunas mantienen el ritmo de infectados y cada vez es más preocupante porque, lejos de achatarse, la curva subió a un nivel impensado y se mantiene en valores que están pronto a hacer colapsar el sistema de salud.

Ese sistema, que ya venía golpeado económicamente y carente de infraestructura que absorba a toda la demanda existente, últimamente viene dando respuestas como puede. Es que no dan a vasto los centros de aislamiento que se improvisaron y los respiradores comienzan a ser un bien muy preciado.

No obstante los seis meses de «cuarentena» que llevamos nos preguntamos: ¿Cuál es la responsabilidad que nos corresponde como ciudadanos y al Estado como contralor de que el aislamiento social se cumpla efectivamente?
Desde hace varias semanas vemos que hay mucha gente por la calle haciendo diferentes actividades. Es cierto que la gran mayoría usa el barbijo y solo algunos pocos no se lo ponen, pero la gente circula como lo hacía antes de la cuarentena. Se puede ver claramente en los centros comerciales; por supuesto que los comerciantes realizan su actividad con los protocolos correspondientes (aunque algunos carniceros atiendan sin el barbijo puesto), pero hay personas que salen a adquirir productos que no son esenciales. Ni hablar de que la distancia social no se respeta ni en las filas del cajero, ni en las paradas de colectivo, por mencionar algunas. ¿Y las plazas los fines de semana? Sí, están llenas de niños con sus familias.

Por otro lado, este descontrol de la población por hacer cosas que aún no están permitidas o que no cumplen con la nueva normalidad, es acompañada por una flexibilización desde los Estados.

Más allá de las continuas recomendaciones hechas desde los municipios insistiendo en que la cuarentena aún no se levantó y que respeten los protocolos, hay una realidad y es que los controles que había desaparecieron en su gran mayoría. Desde que se sacaron los bloqueos de calles y se levantaron los controles en las principales arterias de los distritos, la circulación comenzó a ser mayor. No decimos que ya no haya más, pero sí que mucha gente comenzó a sentir más confianza y goza de cierta libertad porque se está haciendo la vista gorda.

En fin, los más de 20 mil infectados que se suman en los cuatro distritos no son una casualidad. Es el resultado de responsabilidades compartidas. El «quedate en casa» parece haber pasado a la historia.

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