Fiestas: como siempre, aumentaron los precios

Llegó fin de año y los comerciantes subieron el costo de los productos. Así se aprovechan de la situación de las Fiestas navideñas más del aguinaldo de la gente que se da cuenta del «robo» a simple vista.

Fue un año muy particular con la cuestión de la pandemia y la cuarentena. El 2020 no será olvidado jamás. La economía se vino a pique, mucha gente que trabaja en forma independiente no podía hacerlo y del mismo modo no podía pagar servicios o comprar alimentos. Las Pymes comenzaron a cerrar, los comercios debieron hacer ventas por internet. Fue todo un caos y sin darnos cuenta se nos pasó el año.

Ahora que ya se puede salir al espacio público –aunque con las medidas correspondientes de distanciamiento- la gente comienza a volver a los lugares de esparcimiento, a los centros comerciales, a las plazas, y a otros sitios donde puedan pasear y consumir.
Y si de consumos hablamos, no podemos obviar que se vienen las Fiestas de Navidad y Año Nuevo. Como siempre la canasta navideña aumentó una barbaridad. Los precios están por las nubes y muchos se abusarán de la necesidad de la gente.

Los comerciantes quieren recuperarse de un año duro, pero más parece que quieren ganar el triple y olvidar un 2020 que fue catastrófico. Además, como prácticamente no existen los precios de referencia, va a haber muchos que compren algo sin saber si están pagando el precio justo o si es demasiado caro.
Será cuestión de reventar el aguinaldo para la gente, porque obviamente van a querer celebrar después de un año de penurias, y no está mal. Muchos van a poder verse después de meses, van a poder reunirse con la familia, se abren los viajes al interior (en esta época los viajes son frecuentes para visitas familiares) y el tránsito de gente será mayor.

Por otro lado, se esperan bonos complementarios de fin de año para algunos sectores laborales. Ello servirá para paliar los gastos, pero no es más que emitir moneda para que la gente tenga plata en el bolsillo, pueda consumir, y darle un empujón al consumo interno alicaído. No obstante, inyectar dinero en la economía no es otra cosa más que emitir billetes y eso a corto plazo genera inflación. Así continúa su dinámica el círculo vicioso del cual no tenemos salida.

Lamentablemente, con la cuestión de los precios, estamos metidos en una trampa de la que tanto los comerciantes, por la presión tributaria que tienen encima, como los consumidores, por los precios «poco cuidados» que tienen que pagar, es una historia que se repite… estamos siempre viendo la misma película.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *